Otros proyectos

Además de los proyectos que tenemos en marcha, a lo largo de los años hemos impulsado otras iniciativas: reforestaciones, huertos urbanos, defensa de espacios singulares y trabajo en red con otras entidades. Las reunimos aquí para dejar memoria de lo hecho, de lo aprendido y de lo que todavía puede volver a crecer.

Son proyectos realizados. Algunos cerraron su etapa y otros están a la espera de quien quiera retomarlos. Si alguno te interesa, escríbenos: muchas de estas ideas solo necesitan gente con ganas.

🌳 Proyecto Foresta

Foresta nació con un objetivo sencillo de decir y difícil de hacer: aumentar la superficie de bosque autóctono en Asturias. Lo hicimos plantando plantones de especies autóctonas, en jornadas bianuales, en terrenos públicos del Principado y siempre de la mano de otras asociaciones que compartían el mismo empeño.

El proyecto se alineaba con la Agenda 2030 —acción por el clima y vida de los ecosistemas— y con el convenio de Naciones Unidas contra la desertificación. Cada plantación era una jornada de trabajo colectivo: preparar el terreno, abrir el hoyo, colocar el plantón, protegerlo y, sobre todo, volver al año siguiente para ver cómo había arraigado.

  • Plantaciones bianuales de árboles autóctonos en terrenos públicos.
  • Colaboración con asociaciones locales dedicadas a la restauración de ecosistemas.
  • Jornadas abiertas a voluntariado de todas las edades.

🌰 Asociación Proyecto Roble

Con la Asociación Proyecto Roble compartimos una idea que nos parece de las más valiosas que hemos aprendido en el monte: que un bosque también se cuida pastoreando. Durante años colaboramos en sus reforestaciones y en su trabajo de restauración de terrenos degradados, aprendiendo de su experiencia en el manejo del monte asturiano.

Su trabajo se centra en algo que nos toca de cerca: reducir los incendios forestales con herramientas sostenibles. En Asturias, dos de cada tres incendios están vinculados al uso del fuego en la ganadería extensiva, y cada año se quema el mismo matorral una y otra vez. La respuesta que ensayan es el silvopastoralismo: recuperar el pastoreo con ganado menor —ovejas y cabras, que comen leñosas— para controlar el matorral de forma permanente y enriquecer los suelos.

En los convenios que firmaron con ayuntamientos como el de Parres se intervinieron cerca de ocho hectáreas con cierres móviles, repoblaciones y refugios para el ganado. De las casi 900 horas de trabajo contabilizadas, más de dos tercios las aportó el voluntariado. Nosotros pusimos nuestro grano de arena en las plantaciones y aprendimos mucho sobre cómo se gestiona un monte vivo.


🏞️ Jardín Histórico de La Cebera

La Cebera es mucho más que un parque: es un jardín histórico declarado Bien de Interés Cultural, situado en Lugones, concejo de Siero. Guarda la memoria de un siglo de industrialización: sus terrenos pertenecieron a la antigua Fábrica de Explosivos Santa Bárbara, fundada por José Tartiere en 1875, que trabajó hasta 1978. Con el cierre de la fábrica, el Ayuntamiento de Siero adquirió la finca en 1982 y desde entonces el espacio se ha ido ajardinando y abriendo al vecindario.

Nuestro trabajo aquí ha sido el de poner en valor un patrimonio que se estaba perdiendo: documentar su historia, catalogar su vegetación, señalar los elementos de interés —como el depósito de agua de Lugones, obra del ingeniero Ildefonso Sánchez del Río— y reclamar un plan de conservación acorde a su categoría. Un jardín histórico no es un solar: exige mantenimiento, restauración y cuidado continuo.

  • Elaboración de un plan de protección y restauración del jardín.
  • Recopilación de su historia y de su patrimonio botánico.
  • Actividades de naturaleza en el entorno: salidas, observación de aves y comederos.

🥬 Huertos Urbanos de la Corredoria

El proyecto de huertos urbanos del barrio de la Corredoria, en Oviedo, partía de una idea que nos sigue pareciendo necesaria: convertir solares en desuso en espacios vivos. Mantuvimos un huerto ecológico y comunitario como lugar de encuentro, aprendizaje y recuperación de un espacio abandonado, a disposición de las vecinas y vecinos del barrio.

Se trabajó con técnicas de agricultura ecológica —bancales profundos, asociación y rotación de cultivos, compostaje casero— y con semillas y plantones procedentes de redes de intercambio, para conservar variedades locales. El huerto no era solo producción: era escuela. Por él pasaron charlas en centros educativos y colectivos sobre horticultura, consumo responsable y economía de cercanía.

Además de lo hortícola, el proyecto incluía actividades sociales y solidarias, y buscaba expresamente la inclusión de grupos minoritarios, usando el huerto como herramienta de inserción y de convivencia vecinal.


♻️ Residuo Cero Asturias

Residuo Cero Asturias es una plataforma que ayudamos a poner en marcha para unir a personas, colectivos y asociaciones en torno a un objetivo común: reducir de verdad la cantidad de residuos que genera Asturias. No se trata solo de reciclar más, sino de generar menos.

La plataforma defiende un modelo alternativo al usar y tirar: reducción del consumo, reutilización, compostaje, responsabilidad del productor y economía de cercanía. Y trabaja en varios frentes a la vez: concienciación ciudadana, denuncia de los eufemismos que a veces esconden intereses contrarios —incineradoras, falsos reciclajes—, propuestas concretas de cambio legislativo y colaboración con otras plataformas como Residuo Cero Madrid o Zero Waste Europe.

Aprendimos que el residuo cero es tanto una cuestión técnica como de justicia social: habla de quién soporta la contaminación, de las personas que viven del reciclaje y de cómo decidimos, entre todas, qué hacemos con lo que ya no queremos. De aquella etapa queda una red de contactos, un mapa de comercios y tiendas a granel y, sobre todo, una idea que sigue vigente.


🌬️ Calidad del aire en Asturias

El aire que respiramos es un dato público, y creemos que debe ser fácil de encontrar y de entender. En este proyecto elaboramos un informe sobre la transparencia de la calidad del aire en el Principado: analizamos si la información de las estaciones de medición está realmente accesible, si se publica con la periodicidad debida y si cualquier persona puede consultarla y comprenderla.

El trabajo se apoyó en el marco del Convenio de Aarhus, que reconoce el derecho de la ciudadanía a acceder a la información ambiental, a participar en las decisiones y a acceder a la justicia en materia de medio ambiente. Revisamos el portal de transparencia del Principado y el servicio de datos RAMAS, y señalamos dónde había carencias: enlaces rotos, datos poco claros, información difícil de reutilizar.

No es un proyecto de denuncia por denunciar: es la constatación de que sin datos accesibles no hay decisión informada. Que la calidad del aire de Asturias se pueda consultar abiertamente nos parece una condición básica para cuidar la salud de quienes vivimos aquí.


🗑️ Denuncia un vertedero

Los vertederos ilegales son una de esas realidades que existen justo detrás del paisaje: escombreras en medio del monte, restos de obra en caminos rurales, basura acumulada durante años. Con este proyecto elaboramos un plan de detección y eliminación de vertederos ilegales y residuos de la construcción, pensado para poder localizarlos, documentarlos y, con esa información, reclamar su limpieza.

El plan recogía el problema con detalle: los orígenes de estos vertidos, los tipos de residuos que aparecen, los impactos sobre el suelo, el agua y la fauna, y también su coste para el propio municipio, que acaba pagando dos veces —primero con el deterioro y después con la limpieza—. La idea era sencilla: lo que se conoce se puede resolver. Un vertedero invisible es un vertedero condenado a quedarse.

De aquel trabajo quedaron mapas, materiales de denuncia y una web de apoyo para recoger avisos ciudadanos. Es un proyecto que, por desgracia, no ha perdido actualidad: si conoces un vertido ilegal en Asturias, sigue haciendo falta alguien que lo mire y lo cuente.

¿Quieres retomar alguno?

Estos proyectos son parte de nuestra historia y varios podrían volver a andar con las personas adecuadas. Si alguno te despierta algo —plantar árboles, cuidar un jardín histórico, cultivar un huerto en el barrio, pelear por un aire limpio— escríbenos. Las buenas ideas no caducan.

¡Conciencia con Biodevas!

Hay mucho por hacer, y necesitamos gente: toda ayuda es bienvenida. No hace falta ser experto en biología ni tener estudios ambientales, sólo ganas y pasión por la naturaleza.